Cristina Garmendia - Ministra Titular del Ministerio de Ciencia e Innovación.


Gestión del Conocimiento

Amigos y amigas, es siempre un placer encontrar iniciativas que apuesten por la mejora de los sistemas de transferencia de conocimiento.


España se ha convertido ya el noveno país del mundo en términos de productividad científica, pero para conseguir que estos resultados se traduzcan cada vez más en una mayor calidad de vida de los  ciudadanos,   en nuevas oportunidades para nuestras empresas y en retornos económicos para los investigadores e instituciones de nuestro sistema público, es necesario  impulsar la transferencia del conocimiento.


Así lo ha entendido el vigente Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica, que de las 6 Líneas Instrumentales de Actuación (LIA) contempla una de ellas dedicada en exclusiva a este ámbito.


También lo ha entendido así la Comisión Europea, que identifica a la transferencia de conocimiento como una de las herramientas principales para el relanzamiento de la estrategia de Lisboa.


Ante este reto, los objetivos fundamentales que nos debemos plantear en materia de transferencia tecnológica son los siguientes:


  • Establecer un marco legal adecuado que fomente e incentive la cooperación entre sector público y privado y la movilidad de los investigadores, a través de iniciativas como el Estatuto de Personal Docente e Investigador o la carrera científica prevista en la futura Ley  de la Ciencia y la Tecnología
  • Mejorar la planificación de la investigación aplicada y orientada, considerando en mayor medida las demandas empresariales y las necesidades de los ciudadanos
  • Promover una adecuada protección de la propiedad intelectual e industrial de los resultados de investigación pública.
  • Establecer nuevos canales y sistemas de información que permitan a las empresas conocer y utilizar dichos resultados de investigación
  • Impulsar la compra pública  y precomercial de tecnología  como mecanismo de transferencia 
  • Y fomentar la creación de empresas de base tecnología desde el sector público y otros mecanismos innovadores de transferencia de tecnología.

En paralelo han de reevaluarse los diversos instrumentos que actualmente coexisten  en nuestro sistema. Particularmente, centrándonos en analizar las herramientas que inciden en el eslabón  más débil del proceso de transferencia: el tramo que transcurre desde que se obtiene un resultado en un proyecto de investigación hasta el momento en que ese resultado demuestra su interés de mercado y es consecuentemente demandado por el sector empresarial.


Con iniciativas como la que aquí presenta la Fundación FIBAO, estoy segura que lograremos reenfocar ideas y sumar capacidades de cara a un objetivo tan fundamental para el Sistema Español de Ciencia y Tecnología como es la gestión y transferencia del conocimiento.
Muchas gracias.